martes, 1 de septiembre de 2015

Caleta Olla

Cruzamos el brazo noroeste de norte a sur para encontrar otro buen fondeo donde pasar un día más antes de poner rumbo a caleta Olla.


Saliendo de Pia rumbo al brazo Noreste

Cierto que habíamos leído que navegar en invierno era una buena opción porque solían encontrarse días más tranquilos: nadie nos contó de los fondeos congelados y es posible que quién lo escribiera olvidara que para disfrutar de 8 días de bonanza había que pasar -a menudo- 10 días refugiado de las más crudas tormentas... pero sí, los días de los ventisqueros han sido días para darle la razón al autor de la guía (congelaciones a parte) porque el tiempo ha sido fenomenal y las vistas que hemos tenido durante las navegaciones inmejorables.



El domingo se anunciaba como 100% libre de nubes y queríamos aprovecharlo para llegar a otro de los lugares famosos de la zona. Así que fondeamos en Voilier con intención de pasar una sola noche.


La entrada no es difícil, es angostita, con un calado mínimo de 4 metros, bien señalada por el kelp. Tal vez será que me estoy acostumbrando a todo, será que Johan maniobra con una tranquilidad y seguridad pasmosas, pero me siento mucho más tranquila en las entradas a los fondeos que cuando partimos de Puerto Montt. Me estaré haciendo mayor.



Voilier es una ensenada amplia. Si hay previsión de mal tiempo, se recomienda atar a los árboles en una esquinita (que, of course, era donde estaba el cabo de los pescadores) pero con poco viento -como era el caso- se puede fondear por libre y así lo hicimos: ancla en 12 metros y 50 metros de cadena. 54°54'2S 069°38'9W


Como en otros fondeos de la zona, en este hay una playa muy extensa que queda cubierta cuando hay marea alta (aquí la marea es de aproximadamente un metro y medio / dos) y pero un fondeo que baja casi vertical, de modo que teníamos la pala del timón en más de tres metros de agua, pero a penas diez metros más atrás el calado no superaba los 20 cm. Hay que calcular bien y asegurar que el borneo no encuentra “tropiezos!

Paseamos un ratito, disfrutamos de la puesta de sol de un día excepcional con un té en la cubierta y dejamos todo preparado para partir después del desayuno.


Por la noche heló -seguimos estando bajo cero, prácticamente día y noche- no había nieve en la cubierta y , sin embargo, la cordillera había pasado de blanca a blanquísima. Durante la noche sí debía haber nevado en cotas más altas porque el paisaje había alcanzado un nivel de ciencia ficción, tan blanco, tan bonito.

Cordillera Darwin "glassé"




De caleta Olla nos separaban unas 20 millas y sólo teníamos que ir por el brazo noroeste, nada de ventisqueros ni pequeños senos con peligro de hielos a la deriva, así que partimos para una navegación tranquila y sin sobresaltos.



En este tramo aparece a babor el ventisquero Italia del que sólo podemos decir que es impresionante, con la lengua del glaciar llegando a tocar el mar.





Disfrutando como siempre del paseo, vigilantes como siempre porque por todos lados encontramos boyas señalando trampas de pesca de centolla, de repente, glups!!! ¿qué se avista a lo lejos? ¿HIELO? ¡HIELO!.




Bueno, no fue mucho el tramo con hielos a la deriva; al rato oímos a Alcamar Yamana avisando a las naves en la zona del problema que iba desde el glaciar Italia hasta el Holanda, el aviso se repetiría durante los siguientes cuatros dias. De nuevo navegación concetrada y pronto avistamos nuestro destino.

Olla es uno de los fondeos más populares. Todo el mundo coincide con que es muy seguro: con mucho viento, estando atados a los árboles, los amigos del Galactic nos decían que oían el viento aullar en el palo con el indicador superando los 40 nudos, mientras que en cubierta estaban tranquilos; además es un lugar donde se pueden hacer largas caminatas, hay vistas del glaciar Holanda... no se puede pedir más.

Bueno... se puede pedir ¡poder fondear! porque otra vez el lugar del fondeo estaba cubierto por una espesa capa de hielo, esta vez podíamos patinar sin problemas... de haber tenido patines.


Empezamos a dar vueltas por el área para comprobar las profundidades -muy irregulares- y ver si podíamos fondear sólo al ancla.

De repente vi a unos animales corretear por la playa y me puse a gritar como loca

-Johan, hay “como-ciervos”, “hay como-ciervos”, en la playa.

Más tarde, buscamos en las guías y descubrimos que mis “como-ciervos” eran unos preciosos guanacos (había dos grupos, más de 8 ejemplares) que son comunes en la zona y que en verdad no se parecen en nada a los ciervos salvo en que tienen un lindo trotar.



Finalmente pudimos echar el ancla (54°56'5S 069°08'9W). Seguramente no en el mejor fondeo para mal tiempo, pero perfecto para la calma que nos esperaba y además con vistas directas al glaciar. No se podía pedir más... y sin embargo tuvimos más.


Estábamos quitándonos la ropa de navegar cuando oímos un ruído que no podía ser más que un pescador. Cuando sacamos la cabeza ya los teníamos abarloados con las centollas listas para pasar a bordo del Alea. Nos regalaros 4 centollas y un pulpo (con receta) y un rato de charla a cambio de medio bote de café (¡nuestro último café! es lo único importante que se está agotando y nos va a hacer correr para llegar a Puerto Williams). Los invitamos a cenar la noche siguiente y con eso dimos un día maravilloso por concluido.


Chile es un regalo. No podemos decir más.
-----
At 27/08/2015 13:29 (utc) our position was 54°55.78'S 068°29.48'W

1 comentario:

Alberto Garfias Pérez dijo...

Perdonen pero yo dije que era helado y complicado, claro que no sabía que tanto, con lo del hielo. jejejeje

Que bueno que les guste mi país y su gente.
así somos no más.

Un abrazo